La mirada al futuro
Brionvega Art Products Stories
El objeto amigo y compañero de vida: el radiofonógrafo Brionvega
En 1965, los diseñadores y arquitectos Achille y Pier Giacomo Castiglioni diseñaron para y con BRIONVEGA el radiofonógrafo, aportando importantes innovaciones al mundo de la radio y los tocadiscos. La idea de combinar radio y tocadiscos marcó un importante punto de inflexión.

Dibujos técnicos BRIONVEGA (1967)
El radiofonografo rr126 fue entonces objeto de dos patentes en 1966, ambas presentadas por BRIONVEGA y concedidas al año siguiente.
Los hermanos Castiglioni y BRIONVEGA rompieron con el concepto tradicional de mueble de radio por considerarlo anticuado y carente de elegancia estética. Para su diseño, encontraron una solución que se adaptaba a las necesidades funcionales: los altavoces debían colocarse a distancia para apreciar mejor la estereofonía de los discos, pero podían acercarse para escuchar la radio, que en aquel momento sólo se emitía en mononucleosis infecciosa. De este modo, el concepto de movilidad se integró orgánicamente en el producto.
La versatilidad del producto, entendida como la capacidad de adaptarse a las diferentes necesidades de los usuarios, fue un concepto muy importante e innovador en el diseño del radiofonógrafo Brionvega.
radiofonografo rr126 prototipo, colección privada
“Un objeto de diseño”, explicó Achille Castiglioni, “es el resultado del esfuerzo conjunto de muchas personas con diferentes habilidades específicas (técnicas, industriales, comerciales, estéticas). El trabajo de un diseñador es la síntesis expresiva de este trabajo colectivo”.
Se trata de una demostración de una precisa elección estratégica realizada por Brionvega desde su fundación: dejar a los diseñadores una gran libertad, asignándoles la única misión de crear objetos únicos y futuristas, involucrándose en procesos de producción innovadores, complejos y, sobre todo, artesanales.
Nuevo radiofonografo rr226 en los acabados disponibles
El radiofonógrafo representa la transformación integral de una función (escuchar la radio y grabar discos) en un objeto de diseño completo con una identidad fuerte y bien definida. Esta intención de diseño da lugar al concepto del radiofonógrafo como un “robot musical”, un objeto con apariencia antropomórfica en el que los ojos, los oídos e incluso la sonrisa son fácilmente reconocibles. Esta característica única convierte al radiofonógrafo en un compañero que se convierte en un verdadero amigo.
La base de aluminio inyectado dota al radiofonógrafo de identidad y autonomía, a la vez que facilita su transporte gracias a sus ruedas. Esto es coherente con la idea del radiofonógrafo como un acompañante que sigue a su usuario allá donde lo necesite. La función original de la radio y el tocadiscos se transforma así en un elemento de decoración que aporta vitalidad e identidad a toda la estancia.
El concepto de producto amigable es el hilo conductor que une la creación de muchos objetos icónicos realizados por Brionvega, todos ellos caracterizados por su atractivo único, capaz de crear un vínculo especial entre el producto y el usuario. El radiocubo (Zanuso y Sapper), el Doney TV (Zanuso y Sapper) y el tótem (M. Bellini), por ejemplo, son objetos que encarnan la idea de poder transportarse y seguir al usuario, como un verdadero amigo. , con quien se crea una relación única.
La creciente admiración mundial por esta obra maestra, que se extiende desde Estados Unidos hasta los países del sudeste asiático, es un testimonio del diseño atemporal de este objeto icónico.
Los diseñadores, para y con BRIONVEGA, han creado una auténtica obra maestra ajena a las modas y al paso de los años, un producto artístico que gana valor con el tiempo. Este objeto es también un símbolo del savoir-faire italiano. Hoy en día, expertos artesanos llevan a cabo cada etapa del proceso de producción con extraordinario cuidado y gran pasión. Es un proceso complejo que se mantiene totalmente fiel al diseño original creado para BRIONVEGA por los hermanos Castiglioni. Cada radiofonógrafo es extremadamente similar a los demás, pero siempre conserva una ligera diferencia, revelando su esencia como un producto de arte, o mejor dicho, una obra maestra.
